11/09/2020

Mi Parte


Cuanto más contacto tengo con mi comunicación y con la de otros más conciencia tomo sobre mi responsabilidad y la que no lo es.Te confieso que es lo que más me cuesta y por lo que he podido experimentar trabajando es una tendencia bastante habitual.Es eso de asumir como propio la bidireccionalidad del proceso comunicativo, es decir,  <<yo me lo guiso yo me lo como>>. A veces sale bien ¡Lo sé! pero el precio de cuando NO es la culpa, la frustración y otros estados emocionales que no convienen.

Recordar que todo proceso de intercambio, que se defina como efectivo, reparte la carga. La mía como emisor y la tuya como receptor.  Juntos  creamos el 100% de efectividad necesaria.

Sí, es cosa de ida y vuelta. De un entendimiento mutuo colaborativo y participativo.No significa que ambas partes posean las mismas competencias,  comunicativamente hablando,  sólo que comparten el mismo interés e implicación en hacerlo posible.No fluye si yo soy quien cumple con mi parte y justifico asumir la que le toca al otro.

Sé que duele y que por eso cuesta. Resulta más sencillo cargarnos con todo por un FALSO BIEN COMÚN. Hacerlo sólo te convierte en guardián y verdugo al mismo tiempo.

Trata de dejar el control de la situación o pretender tenerlo y ocúpate de tu mitad. De dar el máximo en tu porción: Mis palabras, mis acciones, mis conductas… Da espacio para que el otro reaccione porque ¿Sabes qué? No ocuparse de lo propio es también en un potente mensaje por más que nos neguemos a verlo o aceptarlo.

Podemos ser apoyo,  guía y refuerzo en la maduración e implicación del tándem pero no pedalear solos.  La suma de las fuerzas es quien mantiene el equilibrio. El entendimiento  y fortalecimiento del vínculo y el proceso depende de TI y de MÍ #ComunicaciónPsicoafectiva.

 

 

 

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